Normas para adolescentes en el hogar

¿Qué hacer si un adolescente no quiere salir de casa?
14/11/2019

Normas para adolescentes en el hogar

Normas adolescentes

A partir de los 13 y 14 años, las relaciones de los adolescentes cambian. La cantidad de tiempo que pasan con los adultos como figuras de referencia pasa a un segundo plano y comienza a centrarse en establecer relaciones con sus iguales. Esto, si bien es totalmente normal, repercute de manera directa en la manera que tienen de relacionarse en su entorno doméstico. 

Hoy os traemos unas claves dirigidas a mejorar la convivencia y favorecer una mejor comprensión de cómo podemos establecer normas en casa para adolescentes de cara a construir un ambiente, que propicie un buen desarrollo y aprendizaje de habilidades.

Estar encima ¿Resultados?

“Estar encima” podría ser la técnica estrella de la mayoría de padres que vemos en consulta. Cuando son más pequeños es una competición de desgaste en la que podía ser costoso que llevase a cabo la tarea que estábamos mandando, pero finalmente cedían. 

¿Qué resultados habéis obtenido con esta estrategia? ¿Cómo está la relación? ¿Ha cambiado su comportamiento?

Habitualmente nos encontramos con que según se va incrementando la edad la sensación de “darse contra un muro” al usar esta estrategia para lidiar con los problemas crecen del mismo modo. No solo eso, si no que según van creciendo los hijos el número de preocupaciones se incrementa ya que va incrementando su autonomía y la cantidad de decisiones que quieren asumir. 

¿Para qué ponemos normas de convivencia?

  • Mejorar la convivencia: sin duda este es el principal objetivo de los padres cuando se plantean instaurar unas normas en casa para adolescentes. Sin embargo, la mejora de la convivencia es una consecuencia de los siguientes puntos. ¡Sigue leyendo!
  • Aprender habilidades que le permitan desenvolverse con autonomía. Este es el principal objetivo de las normas para adolescentes: enseñarles a asumir y hacerse responsables de las consecuencias que tiene su comportamiento.  De esta manera serán capaces de ajustar su comportamiento en consecuencia de los resultados que están teniendo.
  • Prevenir conductas de riesgo en entornos que no están los padres presentes: el entorno doméstico es un lugar seguro donde poder adquirir las habilidades que luego les permitan comportarse de maneras “seguras” y “saludables” (decir que no, establecer límites, expresar lo que quieren, consumo responsable de alcohol, relaciones con las drogas, prevenir conductas de riesgo sexuales, etc…)

La respuesta entonces a la función que tiene el poner normas es:

HACERLES CONSCIENTES Y RESPONSABLES DE SU COMPORTAMIENTO

Claves para construir normas

Las normas de convivencia deben ser claras, concretas y concisas. Recordemos que el objetivo es que los adolescentes se hagan responsables de su comportamiento y en consecuencia puedan modificarlo. Para facilitarlo una norma debe contener los siguientes elementos:

  • ESPECIFICAR EL COMPORTAMIENTO: un comportamiento es “llegar a casa a las 9:00” no “ser puntual”. Es necesario que se especifique la acción concreta para poder señalar cuando hay presencia o ausencia de ese comportamiento deseado.
  • CUANDO HACERLO: es muy importante establecer los horarios y rutinas donde se debe cumplir la norma.
  • QUIEN: quien es el responsable de llevar a cabo ese comportamiento especifico. 
  • CÓMO HACERLO: ser concretos y específicos.
  • CONSECUENCIAS: se establecerán las consecuencias de llevar a cabo el comportamiento deseado. Abordaremos más adelante la gestión de privilegios y abordaremos el uso del castigo de una manera efectiva en el siguiente artículo.

EJEMPLO:

Claudia (QUIEN) debe recoger su habitación (COMPORTAMIENTO) antes de las 20:00 (CUANDO HACERLO) para poder salir con sus amigos (CONSECUENCIA)

Recoger la habitación implica (CONCRETAR):

  • La ropa en la cesta de la ropa sucia
  • La cama hecha
  • Zapatos en el zapatero
  • Los libros recogidos en el escritorio

Motivando y promoviendo los comportamientos deseados.

Elementos clave para mantener la motivación en el cumplimiento de normas:

CONSENSO: Es importante que las normas se fijen entre toda la familia, haciendo partícipe a nuestro hijo/hija haciéndole ver que tiene un papel activo en el establecimiento de las normas de convivencia. 

REALISTAS: Las normas deben de estar ajustadas a las capacidades de vuestro hijo/hija. Es importante que se puedan cumplir, es decir, se deben ir ajustando a el nivel de exigencia que permita su cumplimiento e ir incrementando en responsabilidad y dificultad según va adquiriendo habilidad en las normas más sencillas. Por eso es muy importante, observar desde qué punto se parte. ¿Qué habilidades y qué tareas cumple actualmente mi hijo/hija? ¿Cuáles son las normas prioritarias? De este modo se establecerán las normas en consecuencia.

PRIVILEGIOS: Para mantener la motivación es importante asociarlo a qué consecuencias van a obtener por el cumplimiento de las normas. Se pueden establecer privilegios diarios (móvil, tablet, televisión, salir…). Con privilegios no nos referimos a “regalos” o “premios” que se pueden establecer de manera esporádica para motivar a conseguir un objetivo concreto. 

Con privilegios nos referimos a actividades que son motivadoras y que realizan en su día a día. Poniendo como condición el cumplimiento de la norma para acceder a este tipo de actividades estaremos aumentando la probabilidad de cumplimiento de la norma.

Por ejemplo:

Quiero que mi hijo se ponga a estudiar a las 17:00. Hasta ahora lo que había hecho había sido insistir y estar detrás de él para que comenzase a estudiar.

Establecemos la norma.

Jaime se pondrá a estudiar a las 17:00 entre semana. Cada minuto que se retrase de la hora es un minuto que pierde de jugar a la Playstation 4 (Horario de juego de 20:00 a 21:00). 

ATENCIÓN AL COMPORTAMIENTO DESEADO: habitualmente prestamos más atención a los comportamientos que nos causan problemas y nos son molestos. Sin embargo, suele ser frecuente que una vez que nuestros hijos/hijas lleven a cabo comportamientos acordes a la norma o los cuáles son los que estamos buscando que adquieran los asumimos como “es lo que tiene que hacer”. Es sumamente importante cambiar el foco de nuestro “radar”: señalar los comportamientos deseados y reconocer el esfuerzo es parte clave para fomentar dicho comportamiento.

MODELADO: nuestro comportamiento como padres actúa como modelo. Es importante la coherencia entre la norma exigida y el comportamiento que nosotros mostramos frente a nuestros hijos. Sobre todo, es importante que ambos padres establezcan los mismos límites y se mantengan firmes de cara a las consecuencias establecidas actuando como un equipo. Esto permitirá generar un contexto estable donde el adolescente pueda entender de mejor manera el funcionamiento y adquirir antes el comportamiento deseado.

DAR ESPACIO Y EXPRESAR: las normas se deben ajustar a las necesidades que irán evolucionando al igual que la convivencia. Es importante generar un espacio donde el adolescente pueda expresar y debatir sobre el establecimiento de las normas. Contar sus preocupaciones y sentirse escuchado.

Para finalizar os dejamos un documento descargable donde se resume todo lo abordado a lo largo del artículo. Nos gustaría recordar para finalizar que toda la responsabilidad que sobre-asumo como padre es un paso más a la hora de limitar oportunidades de aprendizaje de mi hijo.

Alcanza Psicólogos
Alcanza Psicólogos
Equipo de Psicólogos con diferentes despachos en la Comunidad de Madrid (Alcalá de Henares, San Sebastian de los Reyes y Diego de León) . Nuestro compromiso es diseñar y elaborar terapias adaptadas a cada situación y persona con el fin de asesorar a cada uno en su desarrollo y avance personal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *